La especialidad olímpica de James Halbroock
Participar en los Juegos Olímpicos siempre había sido el sueño de James Halbrook. Ya desde pequeño, cuando rompía las farolas públicas con la gomera, su tío Frank decía orgulloso: “qué puntería tiene el niño”. Apenas ingresado en la escuela secundaria, James la representó en la competencia anual de tiro al blanco organizada por el condado Anaheim, lo que le valió un segundo puesto y la clasificación para el campeonato Estatal que, tras un intento fallido, James ganó al año siguiente con holgada diferencia sobre su segundo. A lo largo y ancho del país de la Asociación Nacional del Rifle y de la Segunda Enmienda participó de innumerables competencias, y en todas ellas fue protagonista. Como resultado, una revista especializada lo llamó “El Joven de la puntería de oro”. Sus desafíos eran cada vez mayores, muy pronto le llegó la responsabilidad de asumirlos como un profesional. Para ello estaba el tío Frank, un veterano de guerra que vestía siempre una campera militar en la que...